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Mesas de comedor.

Si lo vemos desde una perspectiva más enfocada hacia su creación, podemos asegurar que las mesas de comedor han estado presentes desde hace mucho tiempo, evolucionando con las épocas y adaptando su naturaleza a las sociedades actuales. Estas han estado presentes en momentos más que importantes y por ello merecen ser reconocidas como un elemento necesario en el mobiliario de cualquier hogar.

Lo que más sorprende de los comedores, han sido los cambios que con el tiempo lo han transformado en lo que conocemos hoy en día y que siempre han estado dispuestos a hacer parte de la historia. Sino recordemos que la primera vez en la que se reconoce que este mueble fue utilizado, se remonta a la era paleolítica donde sobre una base de piedra chata que reposaba sobre otra en forma de cono, se colocaban los alimentos para ser divididos y repartidos entre los demás que hacían parte del asentamiento.

De ahí, en la época medieval se le dio a las mesas de comedor un papel mucho más protagónico en donde servir al rey era su función principal. Si vemos, en aquella época los comedores eran fabricados por personas exclusivas que eran escogidas por la realeza para dicha misión. El diseño estaba a cargo del rey y era él quien exigía cómo debía verse y cuántos puestos debía tener. Tal como se retrata en las películas estas mesas eran inmensas y tenían un propósito principal: ser el centro de todas las reuniones sociales a las que convocaba la realeza.

Su diseño debía ser completamente exquisito, tanto para satisfacer las necesidades del rey; debía contar con detalles de oro y en algunos casos con incrustaciones de joyas en las sillas. Como por lo general en esta época no se tenía mucho conocimiento sobre teñir la madera, era una verdadera fortuna cuando se conseguían tonalidades diferentes a su color natural, por lo que eran enviadas directamente al rey para que él escogiera cuál era l tonalidad que prefería.

Estos mobiliarios debían estar fabricados en un material que para la época era una verdadera fortuna y valía casi lo mismo que la joyería de la corona. La madera en ese entonces se convirtió en la materia prima principal para la elaboración de estos muebles y debía ser de la mejor, pues la realeza no aceptaría menos. Sobre ella se llevaron a cabo los más grandes banquetes, donde la comida era abundante y donde la necesidad de impresionar a los comensales no solo con los finos alimentos, era más que necesario. Incluso muchos reyes como Enrique VIII tenían una gran fascinación por los comedores y disponía de más de 20 en su castillo. Se dice que varios de ellos eran regalos a su primera esposa, Catalina La Grande.

Debía ser muy amplio pues se consideraba que entre más grande fuera el comedor o entre más personas pudieran comer sobre él, así mismo sería la riqueza y fortuna del rey, así mismo el número de sirvientes aumentaba de acuerdo con el abolengo de los invitados. La decoración de este espacio tampoco restaba interés, pues contaban con piezas de gran valor económico que le daban más presencia a la mesa. Manteles exquisitos fabricados con las mejores telas, candelabros majestuosos hechos de oro o plata y vajillas dignas del rey.

Por toda esta importancia, se considera que esta época del medio evo, las mesas de comedor eran realmente protagónicas. Las personas de menos recursos que servían al reino también disponían de una de ellas, no igual de lujosas y costosas como las del rey, pero el simple hecho de contar con este mobiliario en casa, era más que un sinónimo de distinción. Por ello eran fundamentales y se les consideraba de gran valor.

Pero esto no ha cambiado con los años, pues durante las siguientes décadas continúo teniendo el mismo protagonismo con cambios muy pequeños para responder a las demandas de la sociedad en cuanto a estética se refiere. Por ejemplo cuando la época del romanticismo estaba a flor de piel, los muebles se diseñaban con líneas curvas y se agregaban detalles de flores talladas en la madera y otras figuras representativas.

Hoy día aún estos muebles se consideran parte fundamental del mobiliario del hogar y al igual que en la época medieval, estos son los protagonistas a la hora de hacer reuniones sociales, por lo que su importancia todavía prevalece. Las mesas de comedor se han adaptado a las necesidades de la sociedad, por ejemplo, ya no cuentan con tantos puestos para una sola, teniendo en cuenta que el número de integrantes de una familia ya es  más reducido en que en épocas antiguas. Lo usual es encontrar mobiliario de 4 a 6 puestos.

Su diseño se ha ido configurando nuevamente con las tendencias en decoración y diseño que se han presentado en las diferentes temporadas; algunos cuentan con líneas rectas y duras mientras otros han sido fabricados con líneas curvas y fluidas. Se han involucrados otros materiales para hacerlas aún más especiales como el acero y otros metales, que les añaden un detalle de brillo único. Así mismo los textiles han jugado un gran papel en el diseño de estos muebles, pues dado que ahora las sillas  cuentan con un cómodo asiento, estos se forran con materiales como el cuero, la prana, el algodón, etc. Con tonalidades a deseo del cliente.

El vidrio o el cristal también hace parte de las mesas de comedor, pues ahora se busca una integración de la madera y el cristal para lograr una mesa completamente diferente, a la cual se le añaden detalles decorativos como flores o distintas formas que se garban sobre el vidrio con el fin de mejorar su estética. Como queda claro, los comedores son parte esencial de la vida del ser humano desde tiempos remotos y por ello es que la elección de ellos para completar el área social del hogar. Encuentra el tuyo navegando en nuestra página web.